lunes, 1 de octubre de 2007

La contaminación sonora afecta también a los niños.


La contaminación sonora en la calle es altísima, pero esto ya llegó a sitios como los cibercafés y los cumpleaños infantiles. "En los ciber se pueden ver chicos y adolescentes frente a computadoras o con auriculares a todo lo que da mientras hablan cada vez más alto para poder escucharse", dijo Elba Cantero, de Accio. Estudios demostraron que la contaminación sonora obliga al oído a subir permanentemente el umbral de tolerancia a los estímulos externos. "Si esto se sostiene en el tiempo aparece la sordera", agregó. Un estudio español demostró que en la escuela, por ejemplo, ambientes alejados del ruido de la calle favorecen la concentración, la audición y el aprendizaje. Aquí, un trabajo de la Mutualidad Argentina de Hipoacusia (MAH) probó que el ruido en las aulas supera en 20 dB los 50 recomendados. Con respecto al nuevo test, la doctora María Teresa Carchio de Peralta, responsable de Audiología Infantil de la MAH, consideró que, dado que hay familias en riesgo auditivo, "todo lo que sume a la detección precoz es positivo".


En: Internet


1 de Octubre de 2007